Maquetas de arquitectura romana


Cargar Mas

Hay un mundo real y un mundo de leyendas vinculado por una nebulosa, pero es una ciudad sola que tiene dos partes, no son dos ciudades distintas.La arquitectura no es escultura sino que debe integrarse en el medio y servir para construir ciudad y paisaje, para edificar comunidad y civilización. A base de maquetas, fotos, planos y proyecciones, allí se despliegan los ochenta proyectos realizados por Pinós en sus 30 años al frente del estudio que abrió al separarse de Miralles.

La mejor oferta en maquetas de arquitectura romana

Además de la triple intervención en la plaza de la Gardunya, el comisario de la muestra destacaba ayer otros dos: la ampliación y rehabilitación del Hotel Son Brull en Pollença, Mallorca, y la Torre Cube en Guadalajara, México. También hacia el norte se extendió el románico, con un sentido más rural, con las catedrales de Tuy y Lugo, y las iglesias de la colegiata de Santillana del Mar y de Nuestra Señora de Estíbaliz de Argandoña. Es frecuente la presencia de torres altas y cuadradas, con ventanas en lo alto, que recuerdan a los minaretes musulmanes. El acabado final era de pintura y revoco, tanto para la piedra como para el mampuesto y los demás materiales, de tal forma que, una vez pintados los paramentos, no se podía distinguir si debajo había uno u otro material. En Cataluña estas bóvedas de cañón se emplearon sin refuerzos, mientras que en Castilla y León se utilizaron los arcos fajones como apoyo. En la arquitectura románica son siempre visibles siendo uno de los elementos que más la caracterizan, sobre todo en la arquitectura española, salvo en la zona de Cataluña donde la construcción se hizo adoptando un mayor grosor de los muros.

Lo mejor de maquetas de arquitectura romana

[22]? Los muros, tanto por dentro como por fuera, se cubrían con una capa de pintura de un solo color y quedaban resaltadas con el material original las impostas, vanos y columnas, aunque a veces incluso se pintaban también con vivos colores: verdes, amarillos, ocres, rojos y azules. Fue tradicional el hecho de construir siete vanos o arcos dando lugar a una cierta especulación sobre el sentido simbólico del número siete en las Sagradas Escrituras. Igual que sucedió con los castillos, los puentes sufrieron cambios y restauraciones posteriores por lo que su aspecto actual no corresponde en la mayoría de los casos a aquella época.

Deja un comentario