Maqueta riva


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Para poder acceder como usuario registrado es necesario que actives las cookies de preferencias o personalización y, posteriormente, lo intentes de nuevo al recargar la página. Su primer modelo del que se construyeron 281 unidades fue diseñado en 1962 por el italiano Carlo Riva. Todos los modelos constaban de dos motores que fueron desde los 185 CV a unos imponentes 400 CV de potencia.

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Los asientos delanteros separados y acabados en piel y un cuadro de mandos que no dejaría indiferente a nadie. Se recomienda el kit de transmisión Amati 1608/02 (de venta por separado) que consta de dos motores, reductoras, dos ejes con casquillos y aceitadores, dos hélices, regulador de velocidad electrónico (marcha adelante y marcha atrás), dos timones con juntas e instrucciones de montaje. Algunas de estas cuerdas tienen nudos especiales, los cules les permiten ser apretadas en cualquier momento. Algunas de estas cuerdas tienen nudos especiales, los cules les permiten ser apretadas en cualquier momento. Sus artífices han sido Raúl Quílez y Alfredo González, dos maquetistas aragoneses, que empezaron su construcción en 1974, dando inicio a un largo proceso de gestación que se ha dilatado en el tiempo a lo largo de 40 años. El proyecto inicial apuntaba a una maqueta de 80×50 centímetros, pero con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en lo que ahora es, una excepcional maqueta de temática militar, que se perfila como referente nacional e internacional sobre la recreación de la batalla de Waterloo.

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A lo largo de los años los motores han evolucionado pasando de motores Chris Craft V8 de 185 CV a motores V8 de 220 CV. Según dicen, Raúl y Alfredo, conforme la maqueta aumentaba en tamaño y figuras, a lo largo de casi dos décadas de intensa actividad, cada vez resultaba más laborioso su montaje y perdieron el interés por las exposiciones temporales, llegando a declinar alguna que otra invitación y acabando por dejar la maqueta descansando en un sótano durante casi veinte años. Habló de la amistad entre Arthur Wellesley, duque de Wellington y nuestro general español, iniciada durante la Guerra de la Independencia, y que continuó muchos años después. De forma extraoficial, Álava ayudó a Wellington a organizar el ejército, y llegó a ejercer de segundo en el mando de todas las tropas aliadas, lo cual fue decisivo para la victoria. La obra “Waterloo”, de Henri Lachouque, fue su primera fuente y les abrió las puertas a un desarrollo de la maqueta mucho más concienzudo. Debido a la escasa variedad de posiciones de cuerpos de soldados y caballos existentes en el mercado, Raúl decidió hacer artesanalmente más de cien moldes distintos , para fabricar las piezas en plomo, tronco y extremidades por separado. Ambos autores se dedicaron luego a montarlas, para crear cientos de combinaciones diferentes, que dan a la maqueta la variedad y realismo que otras no tienen. También están representados los diversos protagonistas de la batalla: el duque de Wellington, el general Álava, el emperador Napoleón, el mariscal Ney, entre otros muchos.

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